Por Omar Sixto.
A Donald Trump se le ha complicado el asunto con Irán. Lo que parecía ser una operación de pocas semanas, con el colapso previsible después de descabezar a la teocracia, ha demostrado que las previsiones no eran las correctas. La república islámica ha mostrado más cohesión y más capacidad ofensiva de la esperada. Mientras Estados Unidos e Israel se protegen y atacan utilizando cohetes que cuestan millones de dólares, los iraníes atacan con efectividad usando drones desechables. No hay presupuesto que aguante esta desproporcionalidad. Se le complicó el tema a Trump. El asunto de Cuba y sus dictadores bananeros está pasando a segundo plano, o tercero, en sus prioridades. Acompáñeme, no lo demoro.















