Por Julio Bastida @juliobastidag/OKDiario.
La polémica por la okupación de un piso de alto standing en una de las urbanizaciones más exclusivas de Calvià no deja de crecer. Mientras el procedimiento judicial sigue su curso, ha salido a la luz un nuevo dato que ha avivado todavía más la indignación vecinal: uno de los hijos de la mujer cubana que permanece en la vivienda continúa escolarizado en uno de los colegios privados internacionales más elitistas de Mallorca, cuyo coste supera los 1.000 euros mensuales por alumno.
Tiempo atrás, los dos hijos acudían a este exclusivo centro educativo, conocido por ser uno de los más prestigiosos de la isla y frecuentado por hijos de empresarios y residentes extranjeros de alto poder adquisitivo. Ahora, el pequeño sigue matriculado en el selecto colegio privado.
La imagen contrasta, según denuncian los propietarios del inmueble, con la situación que ellos aseguran estar sufriendo desde hace más de un año. «Estamos pagando más de 1.000 euros al mes solo en gastos de suministros, comunidad y mantenimiento, mientras esta señora vive como si nada en nuestra casa», lamenta la dueña, una vecina de Palma, mallorquina de toda la vida, que insiste en que jamás firmó contrato alguno con la actual ocupante.
Tal y como adelantó en primicia OKBALEARES, la historia se remonta al 1 de agosto de 2024, cuando la familia propietaria alquiló la vivienda —valorada en varios millones de euros y equipada con piscina privada y todo tipo de comodidades— a un empresario danés que aparentaba total solvencia. El contrato se cerró por 3.000 euros mensuales, con dos meses de fianza y seis meses pagados por adelantado.
Durante los primeros meses, todo transcurrió con normalidad. Pero el escenario cambió radicalmente cuando el empresario regresó a Dinamarca y dejó en el inmueble a su entonces pareja, la mujer cubana, junto a sus dos hijos, quedándose de okupas. Según fuentes cercanas al caso, la relación se rompió definitivamente en octubre de 2025. El empresario comunicó que se desentendía por completo del asunto y que cualquier cuestión debía tratarse directamente con ella, pese a que el contrato estaba únicamente a su nombre.
Desde entonces, según sostiene la propiedad, el empresario danés dejó de abonar la renta y su ex novia (que no consta en el contrato) se habría atrincherado en la vivienda. La situación derivó incluso en una denuncia ante la Guardia Civil por presuntas amenazas a miembros de la familia propietaria. En la denuncia constan expresiones como: «Ten cuidado cuando vayas por la calle» o «Un día te vas a girar y te vas a llevar una sorpresa», además de afirmar que tenía «todo el derecho del mundo» a vivir en la casa…
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