Cultura/Educación

TO. La verdad, según Fernando Savater

Por Andreu Jaume/The Objective.

En la octava entrega de las conversaciones que Fernando Savater viene manteniendo con Andreu Jaume sobre los grandes asuntos de su obra se aborda la eterna cuestión de la verdad, un concepto tan manipulado como banalizado en nuestro tiempo, sobre todo porque suele olvidarse su origen así como su evolución, desde sus tempranas formulaciones en Grecia, donde fue algo que se descubría y se desvelaba, hasta su adaptación a la política imperial de Roma, que convirtió la verdad en una imposición. Savater logra aquí mostrarnos todos los matices y las aristas de una palabra que late en el fondo de nuestra condición sin que pueda delimitarse en un solo campo y que por ello nos obliga a pensar con especial cuidado y profundidad.

A continuación, la conversación al completo:

PREGUNTA.- Querido Fernando, vamos con quizá el gran asunto de la filosofía, que es la verdad. Platón en algún momento dice que lo que define al ser humano es esa hambre de conocimiento que le impulsa a querer saber cómo funciona la realidad, el misterio constituyente de la naturaleza, de las cosas… Y por eso los seres humanos hemos convenido en conceptualizar eso a través de la verdad. Un término muy discutido, que ha evolucionado a lo largo de los siglos y a través de los distintos pensadores de las distintas escuelas filosóficas. Decía Ortega que «pensar es pensar la verdad» y que si bien la verdad es una, la verdad es histórica al mismo tiempo. Ahora bien, cómo esa verdad puede ser sobrehistórica sin relatividad ninguna es el gran asunto, ¿no?

RESPUESTA.- Lo primero es aclarar que la verdad es distinta según los campos en que se aplique la palabra verdad. Aristóteles asegura en la Ética a Nicómaco que lo que no se puede es aplicar los criterios de una ciencia en otros. Aplicar los criterios de la física a la historia, por ejemplo, no se puede. La verdad tiene sus sus propios campos. Hay verdades que se pueden discutir porque son apreciaciones, son cosas que se han considerado socialmente verdaderas, aunque se puede discutir en último término; mientras que otras, se refieren a una objetividad, es decir, tienen un objeto detrás que respalda ese concepto de verdad. El problema es saber en qué campo se aplica esa verdad. Es decir, hay un tipo de verdad científica que en algunas ocasiones se confunde con la verdad por antonomasia. Esas cosas que se aplican en terrenos de la religión o del arte, etcétera… se aplica un concepto de verdad científico que no corresponde a eso. La ciencia tiene sus verdades, pero no se aplica a todo lo que existe en el mundo porque hay cosas que no pueden aplicarse a la verdad científica…

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