Política

Si la Cruzada de Trump no triunfa seremos avasallados por Ayatolás, Neo Zares o Rojos Maoístas

Por Guillermo “Coco” Fariñas Hernández.

La Chirusa, Santa Clara, 18 de febrero del 2026; (Cartero Antitotalitario). La inmensa mayoría de los anticastristas vieron con desmedida y espiritual esperanza, como unos diestros militares de los Estados Unidos de América extrajeron de su custodiada guarida al narcodictador venezolano Nicolás Maduro Moros, un ya histórico día 3 de enero del año 2026. Para todos los ciudadanos del mundo esa acción resultó toda una sana alegría, porque se demostró, que los dictadores no son impunes ni tampoco intocables.

Para todos los actuales o pasados avasallados políticamente por dictaduras o tiranías en Latinoamérica, durante varías decenas de días esa va siendo la noticia de mayor importancia, por la euforia que le produjo aquel increíble acontecimiento. Sin embargo; en la medida que el encarcelamiento de Maduro junto a su esposa además de cómplice Cilia Flores ha ido discurriendo, con una mayor racionalidad y mente fría muchos se percatan, de que está ocurriendo algo aún más esencial que el tan publicitado apresamiento.

Para otros observadores ha sido de mayor importancia para el devenir del mundo contemporáneo, que la gobernante Administración Trump al siguiente día del espectacular arresto de Nicolás y Cilia en “Fuerte Tiuna” de Caracas se retiró de un sólo golpe de 66 entidades del Sistema de las Organización de Naciones Unidas (ONU). Algo que implica una ruptura del mayor donante de esa coalición de Estados soberanos, surgida tras la II Guerra Mundial en el año 1948 y que pretende ser un consenso civilizado para los litigios internacionales.

Las explicaciones de esa determinación que se publicitó a la opinión pública por de la Administración Trump, fue que ya los Estados Unidos de América estaban cansados, de otorgarle dinero al Sistema de Naciones Unidas, para que con esas mismas financias estadounidenses se financiaran Organizaciones No Gubernamentales (ONG), cuya principal razón de ser consistía en combatir y denigrar todas las acciones realizadas por todo lo que signifique Estados Unidos de América.

Posterior a ese hecho, se observó, como el mismo Presidente de los Estados Unidos de América arribó al Foro Económico de Davos y en esa ciudad de Suiza propuso la fundación de una muy peculiar Junta de Paz, que se dedicaría a la usanza corporativa a resolver los conflictos a nivel planetario. Con su poca ortodoxa manera de hacer política, El Inquilino de la Casa Blanca si tapujos expresó: “…Nuestra Junta de Paz logrará, lo que nunca resuelve El Consejo de Seguridad de la ONU…”.

Algo que los analistas políticos tradujeron inmediatamente, en la aspiración de Donald Trump abolirlo y suplantarlo, ya que en su percepción del mundo actual, El Consejo de Seguridad de la ONU hace muchos años, que dejó de cumplir el cometido de mediador-pacificador-solucionador en los recurrentes conflictos internacionales del planeta. Lo que en si mismo acarrearía la demolición e implosión de la arquitectura mundial contemporánea y la construcción de otra estructura más asertiva en las desavenencias actuales entre naciones.

Igualmente poco después se conoció, que Washington también se retiraba de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que acarreará la suspensión de la colaboración y financiamiento de esa entidad, que se subordina a la ONU. En sus alegaciones por su decisión, los voceros de la Casa Blanca afirmaron: “…nos encargaremos nosotros como Estado de ayudaremos en temas médicos directamente y de manera unilateral a los necesitados y sin tanta burocracia innecesaria…”.

Por último, en la hace poco terminada Conferencia de Seguridad de Munich, el discurso, entrevista y declaraciones otorgadas por el enviado del Presidente Trump, su Secretario de Estado Marcos Rubio, ya las cosas por parte de Washington se dijeron sin dobles interpretaciones. Que se aspira a crear otro Orden Mundial, pues el Orden actual se encuentra obsoleto y la Casa Blanca se niega a continuar respetándolo, porque ya ningún Estado miembro de las Naciones Unidas lo cumple.

Durante ese evento en la ciudad de Alemania, que es la locomotora económica de los países que constituyen a la Unión Europea, el hijo de inmigrantes cubanos Marcos Rubio a nombre del Presidente Donald Trump invitó a todos los Estados Europeos y de la Civilización Occidental, para que acompañasen a los Estados Unidos de América en la implantación de un Nuevo Orden Mundial. Todo parece indicar, por los 5 minutos seguidos de aplausos en pie de los allí asistentes, que Europa se unirá a Washington en esos propósitos.

Al Donald Trump o sus emisarios decir que se ausentarán de la gran mayoría de los organismos del Sistema de Naciones Unidas, está dándole un abierto rechazo a las consabidas incongruencias de esas entidades. Ya que quien se retiró, no es un país cualquiera, es la mayor potencia militar, económica y tecnológica de la historia conocida de la civilización humana. Lo que traerá sin dudas una pérdida de influencia a la misma ONU, sin contar, que precipitará su quiebre financiero, pues es su principal donante.

No deja de ser cierto, que el Sistema de las Naciones Unidas y la misma ONU están altamente desprestigiadas ante una buena parte de la opinión pública internacional. Algunos botones de muestra son: El Consejo de Derechos Humanos es conocido a modo burlesco como “El Club de los Dictadores”, debido a que la mayoría de sus Estados integrantes son violentas tiranías o que la mayor parte de las cuotas financieras donadas por Washington, se quedan en entre los burócratas de la ONU.

Va siendo hora de aceptar, que aunque duela como habitantes de América Latina, la extracción forzosa del narcodictador Nicolás Maduro Moros es sólo una acción táctica en el enorme contexto global del mundo de hoy. Todo indica, que la Administración Trump está enfrascada en la imposición de un novedoso Orden Mundial y lo que suceda con Venezuela, Nicaragua o Cuba, siempre serán determinaciones secundarias respecto a los conocidos grandes rivales de la Civilización Occidental en el planeta, que si tienen una connotación estratégica.

Por supuesto que es una alegría inefable, que las fuerzas militares y del orden interior de los Estados Unidos de América hayan demostrado casi en vivo con la detención de Maduro, que no habrán paños tibios para aquellos enemigos de los cánones de la Civilización Cristiana Occidental. Porque ese actuar va modelando, que por lo menos en los límites geográficos del Hemisferio Occidental no se permitirá la existencia de tiranías con los marcados matices abusivos e intolerantes propios de las Ideologías Marxista-Leninista o Teocráticas.

Por eso se hace acuciante y lógico para aquellos, que desde distintas visiones políticas se enfrentan a todos los tipos de dictaduras existentes -sean éstas marxistas, neomarxistas o teocraticas- que para sobrevivir a los totalitarismos, es necesario apoyar la defensa a cualquier costo de la Civilización Cristiana Occidental. Porque hay una realidad, las maneras de gobierno solamente se clasifican, entre aquellos que permiten el pluripartidismo real y los obligan al unipartidismo intolerante.

Pues en el actual mundo la Civilización Cristiana y Occidental encabezada por los Estados Unidos de América posee un trío de enemigos insoslayables: La China Comunista, La Rusia Neo Zarista e El Irán Teocrático y los momentos que corren, obligan a tomar partido y no permanecer cuáles espectadores. Porque no empujar en la Cruzada Antitotalitarismos sería un total suicidio, pues los principales enemigos proxys de la Libertad son dirigidos desde Teherán, Moscú y Pekín. Por lo que si la Cruzada de Trump no triunfa, seremos avasallados por Ayatolás, Neo Zares o Rojos Maoístas.

Licenciado en Psicología
Guillermo “Coco” Fariñas Hernández
Coordinador General del FANTU
Preso Político en 3 Ocasiones
Premio “Andrei Sajarov” Sajarov a la Libertad de Conciencia en el 2010 del Parlamento Europeo.

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