A graceful dancer caught in motion with a dust trail in an artistic black and white photo.
Sociedad

Polvo eres … o ¡¿Fertilizante?! 

Por Gloria Chávez Vásquez.

 

Sólo hay un templo: el cuerpo. Es el único templo que ha existido.

 

Swami Vivekananda

 

 

La Cuaresma, en la fe católica, comienza el miércoles de ceniza, cuyo lema es polvo eres y en polvo te convertirás. Eso no impide que se le rinda homenaje al fallecido y se entierre sus restos como Dios manda. Hoy en día es muy popular cremar el cuerpo del fenecido tras los servicios funerarios. Y están los que donan sus cuerpos a la ciencia o los refrigeran esperando ser reanimados en un futuro.

Por siglos se han erigido monumentos a los personajes, mausoleos a las familias de estirpe y tumbas a los seres queridos para que en ellos reposen sus despojos mortales. Bien conocida es la reverencia con que los egipcios embalsaman a sus muertos, preservándolos así para la vida eterna.

Los vikingos y nativos americanos, como aún hoy en día en las culturas asiáticas, rendían honores funerarios a sus muertos antes de incinerarlos. Algunas tribus preservaban las cenizas como amuletos sagrados. Hay quienes, de manera ritualista, continúan arrojándolas en el mar o en un rio, o las esparcen en un jardín o en el desierto. Aquellos cuerpos, sin el beneficio de familiares o tradiciones, son depositados en una fosa común. Los menos afortunados, son consumidos eventualmente por depredadores.

 

Primero, el problema ético

 

Tanto la vida como la muerte tienen un valor intrínseco y el cuerpo de un muerto no es inferior al de un vivo: ambos tienen la misma dignidad y merecen igual consideración. Pero, de la misma manera que los rituales y creencias cambian o se eliminan con los tiempos según las necesidades o ideologías, el cuerpo humano y de paso su esencia espiritual, se han ido desvalorizando en las sociedades materialistas. ¿Razones? Economía, ecología, demografía o cualquier otro pretexto que lo justifique.

La teoría del Darwinismo asumió que el ser humano ha evolucionado a partir de criaturas unicelulares pasando por habitantes de las cavernas a homo sapiens, adquiriendo una consciencia y desarrollando una inteligencia que le ha permitido convertirse en amo y señor de su propia vida (con excepciones). El darwinismo dio origen a la Eugenesia que aboga por “mejorar” los rasgos hereditarios humanos a nivel social, mediante diversas formas de intervención y métodos selectivos. El estudio y práctica de la Genética por medio de la manipulación de los genes y el ADN han hecho posible esa “mejoría”. Aunque su uso y abuso ha degenerado y desfigurado cuerpos y mentes en tales experimentos. En especial la de los científicos.

 

Eutanasia vs. Eugenesia

 

Llegamos al punto en que sociedades “avanzadas”, admiten el aborto hasta el día del nacimiento. Paralelamente, en varios países del mundo se ha legalizado la Eutanasia o suicidio asistido. España es uno de los nueve países europeos con leyes que la permiten. Hace unos días, una joven española de 25 años que libraba una prolongada batalla legal contra sus padres por su derecho a una muerte asistida, recibió un medicamento que hizo realidad su deseo de apagar su existencia.

Los criterios varían según el país. En EE. UU tras una lucha de años por impedir a Jack Kavorkian popularizar ese tipo de muerte, se implementó por fin en el estado de Oregón en 1994. Ahora son 10 los estados que la han aprobado. Canadá y Colombia también la han legalizado.

Otra “novedad” con licencia científica y argumento ecológico, es la de cómo disponer de los restos de un ser humano como alternativa a los entierros. Esta práctica ofrece oportunidades a personas sin recursos que se ven obligados a canjear los restos de sus seres queridos con la industria, y a comerciantes inescrupulosos que ven en los cadáveres una fuente de dinero.

 

El cuerpo humano como “humanure”    

 

Muy alejada de la eugenesia y tras la idea de la ciencia ficción de los años 70s, de procesar los restos humanos en comida para la humanidad, la moda actual es la de compostar los cadáveres y elaborarlos en “fertilizante” en lugar de enterrarlos.

El proceso, conocido como “reducción orgánica natural” (NOR por sus siglas en inglés), es un eufemismo para el compostaje humano o “la conversión contenida y acelerada de restos humanos en la tierra”. Este proceso utiliza grandes tanques, contenedores o recipientes similares para mezclar el cuerpo triturado del fallecido con paja, astillas de madera y/u otros materiales naturales, para acelerar su descomposición, durante un periodo de aproximadamente cuatro a seis semanas.

Jim Shaw, representante republicano por Oregón uno de los opositores a la antiética y antiestética medida, asegura que el debate sobre el NOR en su estado natal “imita” el debate sobre el uso de biosólidos o excremento humano, como fertilizante. Una cosa es que un cadáver se integre de manera natural a la tierra, pero otra es que se convierta en un producto comercial.

Por décadas se ha promovido el ‘humanure’, o biosólidos, en las tierras agrícolas de Oklahoma. La legislación, HB 3660, busca utilizar ese proceso en “una forma de cremación” que llevará al uso de la humanidad como fertilizante. El proyecto está patrocinado por el representante estatal Eddy Dempsey y el senador Casey Murdock, ambos agricultores, que representan principalmente a distritos rurales republicanos. Otros 14 estados mayormente demócratas, ya han legalizado el procedimiento.

En realidad, esta es una política extremadamente liberal para un estado republicano, como observa Shaw. Está muy influenciada por los votantes de los “estados morados o pendulares”. Si esa ley es aprobada por el Senado estatal y es firmada por el gobernador republicano Kevin Stitt, Oklahoma sería el primer estado firmemente republicano en legalizar la NOR.

“Ese sería un grave problema”, añade Shaw, quien cree que el movimiento Make America Healthy Again (MAHA) debería estar “100% en contra” tanto del NOR como del uso de cuerpos humanos como fertilizante. Esta práctica daría un valor mercantil al cadáver y la oportunidad de desecrar las tumbas a ladrones que lucrarían con los muertos.

No está lejos el día en que el cuerpo humano pueda utilizarse como ladrillo en obras de construcción. O se use como materia prima para fabricar lámparas o jabones como hicieron los nazis durante la segunda guerra mundial.

Finalmente, que es el cuerpo humano, ¿un traje del espíritu o un vehículo del alma?

¿Merece, o no, respeto? ¿Si no una tumba, o un libro, entonces el olvido?

 

Gloria Chávez Vásquez escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Su libro mas reciente Mariposa Mentalis está disponible en Amazon.com, Buscalibre y Verbum.com

 

 

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