Política

Pende de ese sentir de Marcos Rubio

Por Guillermo “Coco” Fariñas Hernández.

La Chirusa, Santa Clara, 9 de enero del 2926; (Cartero Antitotalitario). El Secretario de Estado Marcos Rubio de los Estados Unidos de América me recibió por última vez en su oficina de Senador Federal en el Congreso de Federal en Washington D.C. en el año 2018. Y como siempre lo había hecho en mis dos anteriores incursiones en sus predios senatoriales, me demostró estar muy bien informado de la situación política en la Isla.

Sin embargo reconozco, que mi conversación más fructífera e importante con éste compatriota hijo de exiliados cubanos resultó ser una que tuve con él en el año 2015 en esa misma locación junto al Potomac. Pues estaba invitado para recibir La Medalla a la Libertad Truman-Reagan, que me fue otorgada por la Fundación Memorial a las Víctimas del Comunismo. 

En la conversación del año 2015, a nombre de un grupo de ex Prisioneros Políticos Cubanos le fui a proponer, que él cabildeara dentro del Senado Federal de los Estados Unidos de América, para que no fuese designado ningún Embajador ante la Tiranía Neo-Castrista. De modo tal que la traición de la Obama a los anticastristas, no contara  con aceptación y simbolismo.

Tengo que reconocer, que la respuesta de Marcos Rubio fue inmediata y solidaria, con aquellos anticomunistas cubanos que habíamos sido represaliados por décadas por la Junta Militar Castrista. Tras explicarme el proceder al aceptar o no a un Embajador por El Senado, riendo me dijo: “…para allá sólo irá un Encargado de Negocios, no te preocupes más por eso…”.

Lo que tuvo una mayor impresión en mí y la hija de un aguerrido exiliado cubano que me acompañaba -ya fallecido- es que de un modo poco ortodoxo para el alto puesto político que ya ostentaba, el Senador Rubio se sinceró conmigo y me afirmó: “…el próximo año voy a aspirar a ser parte de Poder Ejecutivo. Si lo logro, será mi única oportunidad para salir del Castrismo…”.

Mi reacción instintiva fue una gran sorpresa, puesto que en aquellos tiempos el Senador Marcos Rubio era muy joven y llevaba a lo sumo cinco años en ese importante cargo legislativo federal por el Estado de Florida. Por lo que instintivamente le acoté: “…pero Senador, los exiliados como los opositores políticos cubanos contamos con usted por muchos años todavía…”.

Seguro en cuanto a sus convicciones, Rubio me contestó: “…mi aspiración como anticomunista cubano no es hacer una larga carrera como político, pues aspiro a dedicarle más de tiempo a mi familia, de ahí que trataré de destruir al Comunismo aquí en América Latina y tengo bien claro, que La Habana es la cabeza de la serpiente, una cabeza que hay que cortar…”.

Desde la ya histórica madrugada del 3 de enero del año 2026, cuando fui despertado en medio del sueño por una intempestiva llamada telefónica de mi veterano hermano de luchas anticastristas Néstor Rodríguez Lobaina, en la  que me puso al tanto del ataque contra la cabeza militar del Chavo-Madurismo en El Fuerte Tiuna de Caracas, Venezuela por efectivos estadounidenses, no me deja de dar vuelvas en mi cabeza, la poco convencional platica, que sostuvimos en el año 2015 con el compatriota y Senador Marcos Rubio. Así como las extrapolaciones e interpretaciones de las actuales acciones políticas que en estos días suceden contra El Comunismo y siempre mutante como peligroso Neo-Comunismo en Hispanoamérica.

Aunque muchas de las alianzas y decisiones tomadas por el Secretario de Estado Marcos Rubio con relación a Cuba no son de mi simpatía y que algunas tengo que reconocer, ni entiendo sus motivos o fines por lograr, debo confesar con transparencia, que desde aquella charla en su oficina senatorial del 2015 él me convenció de ser más anticomunista que político.

Si observamos con detenimiento a los pregoneros oficiales del Castrismo y El Izquierdismo, la mayoría de sus ataques no son contra Donald Trump y sus dardos atacan más a Rubio.

Ojalá no me haya equivocado respecto a las verdaderas motivaciones anticomunistas suyas, puesto que una Auténtica Libertad para Cuba pende de ese sentir de Marco Rubio.

Licenciado en Psicología Guillermo “Coco” Fariñas Hernández. Coordinador General del FANTU. Preso Político en 3 Ocasiones. Premio “Andrei Sajarov” a la Libertad de Pensamiento del Parlamento Europeo.

Marco Rubio y Guillermo ‘Coco’ Fariñas
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