Por Ulises F. Prieto
Una noche, mientras limpiaba mi casa en Aveiro, Portugal, escuché una programa dedicado a Leonard Cohen. Contaban algunos recuerdos de su estancia de estudiante en Grecia. Me quedé con una imagen que describieron sobre un joven Leonard Cohen, en una noche del verano Mediterráneo, cuando la brisa empieza a aliviar el calor. Él miraba hacia una ventana abierta, con la luz apagada, donde con certeza estaría durmiendo aquella joven que ahora su nombre se disuelve con el propio Leonard Cohen. No hubo serenatas, ni mandolinas, ni alondras en la noche, ni ruiseñores en la mañana, ni dulces eternas despedidas. Tal vez ni hubo Luna, tan sólo el ruido de los bares, el canto de los borrachos desentonando, pero cuántas veces se ha repetido esa escena. Infinitas quizás, en todas las orillas del Mediterráneo y el Caribe, que al decir de John Kennedy Tools es el mismo Mar.
Ese magnifico y extremadamente bello Mediterraneo quedò en el olvido visto que hoy es un cementerio de cayucos y de muertos al punto que se hace hasta dificil darse una chapuzada porque cosa jamas vista inician a llegar los tiburones blancos agresivos en busca de comida es un va y ven de barcos de las ong pagadas por Soros que segun ellos rescatan a los ilegales (dicen ellos)invadiendo sobretodo Grecia e Italia y convirtiendose en carne de cañon de la malavida organizada , y asi esta aun el Caribe sobretodo el Estrecho de la Florida con los cadaveres de cubanos que huyen de la dictadura,el “mare nostrum”ahora es “mare mortum”, siento mucho arruinarle este bello y magnifico recuento pero las cosas como son . sorry
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Siempre un gustazo.
Muchas gracias, Heidys. Una alegría tus halagos