Por Armando de Armas.
Cafetería del SW en Miami. ¿Hola, papi, qué vas a querer? En los treinta, toda fabricada. Le digo: Quiero los huevos revueltos. Dice: ¿Y entalcaítos también, papi? Yo: Bueno, jejejej…
Y se vira para la otra mesera, en los cincuenta rodados, quien espeta, continuando una conversación anterior: ¡No seas boba, mija, a mí me lo hicieron en Cuba y lo que me costó fue un guanajo, un guanajo, y se palpa el culo extremo, de esos de bibijagua, que no compaginan para nada con las patitas delgadas, un pegote añadido allí sobre las dos extremidades por obra de un demiurgo burlón; machista.
Un tipo que bebe una cerveza recostado a la barra, interviene: ¡Tú estás loca, allí no hay higiene ni hay nada, te matan y no te pagan! Yo vine en el 95 y aquello era un desastre, pero ahora es peor, nunca he regresado a pesar de que tengo familia allí.
La de los huevos entalcaítos sonríe, en tanto la bibijagua responde al de la cerveza: ¡Tú te lo pierdes! No mijo, de Cuba se podrá decir cualquier cosa pero la medicina es buena, mejor que aquí vaya, acá todo es la plata. Mira, y se vuelve a palpar el pegote, esto me lo hicieron allá en un sillón de dentista, ¡y mira cómo me quedó!, ¿eh, eh?, ¿qué dices?, de quince, ¿no?, es verdad que después casi me muero, pero no fue culpa del médico, los doctores allí son muy buenos, muy profesionales, fue culpa mía que me puse a hacer lo que no debía antes de cicatrizar, ¿you now?, ¿tú sabes, velda mijo?
Yo permanezco abstraído, asombrado, abismado, en tanto espero por mis huevos revueltos que la otra mesera, ay, quiere entalcar.
Armando de Armas es escritor, ensayista, y periodista. Editor de Cultura/Educación de ZoePost.
El Sur revuelto y brutal, y entalcado.
jajajajaja Ulises
Que locura!! haha
Máster! Jajajaja.
Una bocanada de aire fresco.