Cultura/Educación

FANFAN. Zoe Valdés (y 2):“El País” se ha convertido en una mala caricatura de “L’Humanité”

Por Rodrigo Carrizo Couto/FANFAN.

En esta segunda parte de la conversación con la autora y disidente cubana Zoé Valdés, realizada en la prestigiosa Maison de l’Amérique Latine de París, se abordan cuestiones como su defensa a ultranza del derecho de Israel a la auto defensa, el rol del islam en la sociedad abierta, su militancia por el partido VOX o su carrera como columnista en el diario “El País”, entre otros temas con profunda carga polémica.

P: Siguiendo con Oriente Medio, se acaba de librar una guerra en Gaza entre la organización terrorista islámica Hamas y el Estado de Israel. En su libro “De las palabras y el silencio” usted habla mucho de Israel.

R: Empecemos aclarando que uno de los motivos que originaron este libro es uno de los hechos más atroces que nos ha tocado vivir: el 7 de octubre. A lo que Israel reaccionó de la única forma posible. No fue un intento de acabar con un pueblo, como dijo el miserable que mal gobierna España, sino legítima defensa. Por mi parte, yo reaccioné como siempre reacciono: escribiendo un artículo llamado “Antisemitismo”. No porque sea adivina, sino porque llevo años observando el crecimiento de este fenómeno originado en una causa muy clara. Y aunque sé que me va a traer problemas, lo digo alto y claro: esto es la consecuencia directa de las múltiples oleadas migratorias que representan el suicidio de Occidente. La alianza del islamismo e izquierda. Y note usted que no digo “extrema” izquierda, porque pienso que la izquierda es, por definición, siempre extrema. De la misma manera que el islam siempre es radical.

P: Creo que es evidente que usted no simpatiza con el islam.

R: No nos engañemos: casi todos los actos terroristas que llevamos viendo en Occidente, desde mucho tiempo antes del 7 de octubre, no ocurren en nombre de Cristo Rey o Buda…sino al grito de “Allah Akbar”. La gente debería entender que el 7 de octubre no es un hecho aislado, y que se va a repetir. ¿Dónde? Muy probablemente, en Europa. El terrorismo islámico lleva ya mucho tiempo haciendo “ensayos generales”. Me refiero a Niza, al Bataclan, a Atocha, Barcelona y al 11 de septiembre del 2001. Y esto se tolera desde la izquierda, y aclaro que yo misma vengo de la izquierda y soy un producto suyo. Yo creí en una izquierda posible, pero hay ya no lo creo. Nada positivo puede surgir de la izquierda, que destruye las sociedades, como estamos viendo en España, o aquí en Francia.

“Tras el 7 de octubre, Israel reaccionó con la consciencia de lo que es: el bastión que hoy defiende a Occidente.”

P: Volviendo a Israel.

R: Respecto a Israel, creo que nadie ignora que yo siento un profundo amor por ese país, al que he estudiado mucho desde siempre. Yo he aprendido mucho de Israel, de sus escritores, de sus científicos, de sus pensadores, que no son pocos. Aunque considero que Israel tiene una histórica tendencia a alinearse con la izquierda. Algo de lo que hay que liberarse, pues considero que las categorías izquierda y derecha tienen cada vez menos sentido. Hoy en día me considero conservadora, porque aspiro a conservar lo bueno de nuestra cultura, lo bueno de Occidente, porque creo que nuestra cultura tiene grandes valores.

Y supongo también que soy de derechas, porque si tuviera que volver a votar…jamás lo haría por ningún partido de izquierdas.  Aunque aquí en Francia estuve en el equipo de campaña de Anne Hidalgo, alcaldesa de París, pero nunca volvería a trabajar con socialistas. Hoy me identifico con la verdad, la Historia y la sabiduría. E Israel es un país sabio. Yo aprendí lo que son la sabiduría y la verdadera consciencia en Israel. Tras el 7 de octubre, Israel reaccionó con la consciencia de lo que son y de que ellos son casi lo único que podría salvar a Occidente. En este momento, la primera línea de defensa de Occidente, su bastión, se llama Israel. Y el que no lo entienda así, es porque está vendido, dado que todos sabemos que hay muchísimo dinero detrás del terrorismo islámico. Un europeo que defiende el punto de vista de Qatar o Hamas lo hace por una simple razón: porque le han comprado y recibe dinero a cambio de ir contra su propia cultura y su gente.

Por cierto, a mí me acusaron de ser agente de la CIA por mis ataques al castrismo. Pero me temo que me deben muchos cheques, pues yo nunca he cobrado por decir lo que pienso. Aclaremos que es una broma, por las dudas, pues la gente es muy tonta (risas). Soy alguien que piensa, capaz de discernir el bien del mal, puesto que el mal existe y lo podemos comprobar cada día. Pero el bien es más difícil de hallar, y yo lo encontré en Israel. Porque no es fácil hacer florecer un desierto, y desde el dolor más absoluto, la Shoah, construir tanta alegría. Y quisiera que eso mismo ocurra en Cuba: que, tras tanto dolor, vuelvan a surgir la verdad, la alegría y la belleza.

P: En su guerra contra el terror, Israel se encuentra con la casi totalidad de medios de comunicación occidentales en contra. La inmensa mayoría de la prensa occidental parece claramente alineada con la narrativa del terror islámico y de Hamas. ¿Qué lectura hace usted de este ataque sistemático de la prensa a Israel?

R: Creo que hay una profunda incultura en los medios de comunicación actuales. Hay mucho advenedizo. Esto ocurre porque se fomenta desde el poder y es moneda corriente. La prensa está totalmente corrompida, y ya no es el Cuarto Poder. Ahora es parte del Primer Poder, porque dependen de éste financieramente y se retroalimentan unos a otros. Y esto es fatal para una información libre y de calidad.

P: Hablando de la prensa; usted y yo tenemos un punto en común: ambos hemos trabajado para el otrora diario español de referencia: “El País”. ¿Qué opina usted del estado actual de este medio?

R: El diario “El País”, tal como nosotros lo conocimos, no existe más. Hoy es un medio en estado vegetativo, que vive de las rentas de su antigua reputación. Es un periódico que cada día se pega un disparo en el pie, hundiendo un poco más ese prestigio del que aún vive. Ya no solo ha dejado de ser un periódico de pensamiento libre, sino que se ha convertido en un agresor de aquellos que no comulgan con sus ideas, que vienen dictadas desde el poder político actual. La estupidez y la mediocridad están al mando de “El País”, pero no solo de ellos. Es un problema que afecta a toda la prensa española, incluidos “El Mundo”, “La Vanguardia” o el “ABC”. Los medios de comunicación luchan entre sí por intentar llegar a la gente más idiota de este planeta quienes, al parecer, son muchos…

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