Por Alejandro Marcano.
Cuando decimos que el poder real no habló, nos referimos a que Donald Trump no hizo declaraciones públicas, no emitió comunicado ni ofreció respaldo político visible tras la reunión. En política internacional, el silencio del decisivo principal no es casual: significa que no hubo aval, no hubo bendición y no hubo compromiso. Todo lo demás pertenece al terreno del relato, no del poder.















