Política

ED. Estas son las personas con las que tiene que hablar Marco Rubio para que sus mensajes lleguen a Raúl Castro

Por Alexis Rodríguez/El Debate.

El círculo íntimo del dictador cubano está integrado por el general de Brigada Antonio Curbelo Sardiñas, jefe de la Defensa Antiaérea; José Amado Ricardo Guerra, su secretario personal y confidente; y la jefa del conglomerado económico-militar Gaesa, Ania Guillermina Lastres Morera.

No es ninguno de los vástagos de Raúl Castro, tampoco ninguno de sus nietos o sobrinos nietos; nadie de la larga lista de descendientes de su hermano mayor Fidel Castro Ruz. Según ha podido saber El Debate de fuentes de la Inteligencia cubana, las personas que integran el círculo íntimo del dictador cubano, aquellos con los que habla a diario, consulta sus dudas y escucha sus opiniones son el general de división Antonio Curbelo Sardiñas, el más importante, peligroso y desconocido miembro del entramado del poder en la isla; José Amado Ricardo Guerra, su secretario personal durante años, ayudante para todo, confidente y cuasi amigo; y Ania Guillermina Lastres Morera, también general de brigada, jefa de Gaesa y la que controla los negocios y el dinero.

Desde hace varios meses, el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio ha establecido un puente de diálogo con el régimen castrocomunista a través del nieto y guardaespaldas del dictador, Raúl Guillermo Rodríguez CastroEl Cangrejo, para facilitar una salida ordenada del poder a la familia Castro y a sus acólitos, y dar paso a la libertad. Aunque este diálogo se mantiene, fuentes consultadas por este medio en Miami aseguran que «el diálogo apenas avanza por varios motivos: primero porque el nieto de Raúl, aunque muy querido, no es más que un transmisor, no es un interlocutor con el que el viejo dictador despache los asuntos trascendentales; y en segundo lugar, hay decenas de personas en Miami que espían para el régimen, se producen constantes filtraciones, mensajes cruzados, desmentidos, informaciones falsas lanzadas a propósito para confundir, y los asesores de Marco Rubio empiezan a desesperarse ante la falta de avances y resultados concretos».

Este diálogo se ve comprometido además por la cantidad de «capas superpuestas, a veces entrelazadas y otras se dan la espalda, que conforman el poder en Cuba. Siempre ha sido así, toma de decisiones colegiadas en las que todos mandan pero nadie decide», explican fuentes de la Inteligencia cubana a El Debate. «Pero ahora estamos ante una situación nueva, un posible cambio de régimen. Y el viejo dictador, que estaba retirado, es el que tiene la última palabra». Una decisión de ese calado sólo la tomaría después de desahogarse y escuchar a Antonio Curbelo Sardiña y a José Amado Ricardo Guerra, principalmente.

El general de Brigada responsable de la Defensa Antiaérea y de la Fuerza Aérea Revolucionaria (Daafar), Antonio Curbelo Sardiñas, es un auténtico desconocido para los analistas y los medios occidentales que habitualmente cubren la información sobre Cuba. No existen datos verificables y públicos sobre su fecha y lugar de nacimiento, orígenes familiares –más allá de lo que pueda deducirse de sus raíces gallegas por sus apellidos– ni se ha documentado en fuentes públicas su historia personal o antecedentes biográficos anteriores a su carrera en las FAR.

El Debate ha podido saber que su influencia es enorme por la confianza que ha demostrado en él Raúl Castro, que es quien «lo ha nombrado y ahora posee un conocimiento exhaustivo de todos los miembros de las altas esferas del poder, sus defectos, virtudes, debilidades… Sabe todo de todos. Y cuanto más poder tiene más lo tapan. Ahora figura en algunas apariciones públicas como vicepresidente primero del Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanístico (Inotu). Una tapadera», subrayan fuentes de la Inteligencia cubana.

Hay constancia pública de la entrega en 2022 por parte de Curbelo Sardiñas del sello conmemorativo Aniversario 55 del Instituto Técnico Militar (ITM) al que fue el primer director de este centro, el general de Brigada de la reserva Fernando Vecino Alegret. Sobre Vecino Alegret, de 83 años, pesan numerosas denuncias por torturas, una al menos con resultado de muerte, contra pilotos norteamericanos capturados en Vietnam del Norte entre 1967 y 1968. Fue el candidato presidencial ya fallecido John McCain uno de los que identificó a Vecino Alegret como el autor de la muerte de uno de los prisioneros tras golpearle salvajemente con una manguera. Vecino Alegret siempre ha negado haber estado en Vietnam.

La relación de Raúl Castro con José Amado Ricardo Guerra es más antigua y, si cabe, más personal. Nacido el 13 de septiembre de 1952 en el municipio Gibara, provincia de Holguín, es secretario ejecutivo del Consejo de Ministros de Cuba desde el año 2009, uno de los puestos más relevantes en la administración estatal cubana. En esta función, coordina y administra la agenda y el trabajo del Consejo de Ministros a las órdenes del presidente y el primer ministro. Sabe pues y cuenta a Raúl todo lo que hacen y dejan de hacer el presidente Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero.

José Amado Ricardo Guerra es descrito por muchos analistas como uno de los funcionarios militares más cercanos y leales a Raúl Castro durante muchos años. Su carrera avanzada dentro de las FAR y su posterior nombramiento al frente del Consejo de Ministros en 2009 se produjeron por recomendación y con el respaldo directo de Raúl Castro. Trabajó desde ese puesto como ayudante y colaborador cercano del general Julio Casas Regueiro y luego de Raúl Castro, lo que lo colocó en el círculo interno del poder militar cubano…

Pulse aquí para acceder al sitio y terminar de leer el artículo.

Compartir

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*