Por Alexis Rodríguez/El Debate.
Ni siquiera el levantamiento popular del 11 de julio de 2021, que puso contra las cuerdas durante 48 horas al régimen cubano, levantó una ola de pánico entre la cúpula castrista tan grande como la que ha provocado la operación Resolución Absoluta ejecutada la madrugada del sábado 3 de enero y que acabó, por ahora, con la captura de Nicolás Maduro.
El Debate ha podido saber que en realidad el objetivo último de Estados Unidos no es Venezuela ni Nicolás Maduro, sino el régimen cubano, liderado en última instancia por Raúl Castro, a pesar de sus graves problemas de salud. Aunque Donald Trump aseguró ayer en rueda de prensa que «acabaremos hablando de Cuba» y Marco Rubio dijo que «si yo fuera un funcionario cubano estaría preocupado», lo cierto es que los dos llevan mucho tiempo hablando de Cuba. Y la cúpula del poder cubano lo sabe.
Tampoco la Nicaragua de Daniel Ortega está al margen de los planes de Washington. «Nunca la Casa Blanca ha estado tan bien asesorada sobre Centroamérica y América del Sur como ahora con Marco Rubio, y Trump es el primer presidente sin complejos que valora y acepta sus opiniones», explican a El Debate, fuentes del Gobierno de Estados Unidos. Y Rubio tiene también el foco puesto en Nicaragua.
«Maduro ya está amortizado, de hecho Washington lo daba por amortizado ya hace unas cuantas semanas. El objetivo es Cuba, el problema es Cuba, por que es su régimen el que ha gobernado en Venezuela a través de Maduro y es el cerebro de la operación de narcotráfico que al final inunda las calles de Estados Unidos de fentanilo», explican fuentes de Inteligencia a El Debate.
Es curiosa la rapidez con la que han salido algunos analistas españoles y de todo el mundo a hablar del afán de rapiña que tiene Estados Unidos por el petróleo venezolano, pero la verdad es que a Trump el petróleo venezolano le importa mucho menos que el fentanilo que inunda las calles del país.
«Ahora el régimen cubano mueve sus piezas con rapidez intentando buscar un líder que pueda sustituir a Díaz-Canel, una persona totalmente desprestigiada que no pinta nada, y militares que puedan controlar la isla ante un ataque como el perpetrado en Venezuela, que no sean los viejos dinosaurios como Ramiro Valdés, Cintra Frías o Abelardo Colomé Ibarra», explican fuentes de Inteligencia cubana a El Debate. «Por supuesto, estos militares cuentan y mandan mucho, pero no están como para llevar el día a día de una crisis tan grave como la que se avecina», subrayan. «Es la primera vez que hay verdadero miedo en la cúpula del poder en Cuba»…
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