EDITO

ED. Cuba, refugio de terroristas y pedófilos: de Martiño Ramos a Gary Glitter

Por Zoé Valdés/El Debate.

El tema de figuras públicas envueltas en delitos graves y la supuesta utilización de ciertos países como refugio para criminales ha sido objeto de debate internacional.

Obviemos a los delincuentes y terroristas estadounidenses y europeos que a lo largo de seis décadas el régimen castrista ha protegido y escondido en la isla caribeña, además de numerosos casos entrenarlos como terroristas.

La trayectoria y controversias de Gary Glitter, notorio pedófilo, el caso de Martiño Ramos Soto, más recientemente, y las acusaciones que vinculan a Cuba como destino para pedófilos, dan fe de ello. Ofrezcamos una visión informada sobre cada asunto, sin incurrir en especulaciones ni difamaciones, y reflexionando sobre el impacto social y legal de estos fenómenos.

Gary Glitter, cuyo nombre real es Paul Francis Gadd, fue una figura icónica de la música glam rock en los años setenta. Su carrera estuvo marcada por éxitos como Rock and Roll (Part 2), que le dieron fama internacional. Sin embargo, su legado musical quedó opacado tras ser condenado en varias ocasiones por delitos relacionados con abuso sexual de menores.

Glitter fue arrestado por primera vez en el Reino Unido en 1997, tras descubrirse material ilegal en su ordenador en el que aparecían fotos con menores en Cuba, y posteriormente enfrentó condenas en Vietnam por delitos similares. Su historia ilustra cómo la fama puede encubrir durante años conductas criminales, y cómo la presión mediática y social finalmente puede conducir a la justicia.

A la edad de 55 años, en el año 2000, Gary Glitter conoció en Cuba a la niña de once años, María Elena González, cuando esta se bañaba en una piscina, le cantó al oído uno de sus hits, y le comentó que estaba seguro que ella era la niña más linda del mundo. Al descubrir que la niña pertenecía a una familia sumamente pobre, intentó seducirla con promesas de éxitos y lujos. Al mismo tiempo engañó a Alicia, la madre de 33 años de la niña, usando a su novia cubana, nacionalizada inglesa, llamada Yudenia.

Ambos prometieron a la familia de María Elena que convertirían a su hija en una modelo internacional. Invitaban a los niños a la residencia del inglés en La Habana, a María Elena, y a su hermanito Antonio, de nueve años, les brindaban un trato especial y de manera casual les ponían vídeos pornográficos.

De ahí pasaron a filmar a la niña en secreto. A su regreso a Londres, la computadora de Glitter se descompuso, al llevarla a reparar fue cuando encontraron todo el material entre vídeos y fotografías. Glitter fue juzgado, pasó cuatro meses en prisión, salió liberado tras «buen comportamiento»; además de que la embajada castrista en Londres se negó a presentar cargos en su contra. Aquí tienen la referencia.

Martiño Ramos Soto es un nombre que circuló últimamente en ciertas discusiones públicas y foros digitales. Había sido juzgado y acusado en España por violar a una niña y tratarla de manera brutalmente violenta. Prófugo de la justicia buscó y encontró refugio en La Habana; bajo seudónimo, Martín Soto, trabajaba de «fotógrafo erótico»…

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