EDITO

ED. Cuba, Cuaresma y los jóvenes de fuera de la caja

Por Zoé Valdés/El Debate.

Cuba, tierra malograda, de historia vibrante y culturas entrelazadas, experimenta cada año la llegada de la Cuaresma, un periodo de recogimiento, reflexión y esperanza. También de persecución y represión. En este contexto, los domingos de Cuaresma cobran un significado especial en el ámbito religioso y constituyen momentos de encuentro espiritual y diálogo generacional.

Hay que conocer desde dentro lo que ha sido resistir durante 67 años la vivencia de la Cuaresma en Cuba, ahora con especial atención al papel de los jóvenes que se identifican como «Fuera de la Caja». Es decir, esos cuatro muchachos entrevistados recientemente por Camila Acosta, que como los de El 4tico (encarcelados), buscan nuevas formas de vivir y expresar su fe en una Cuba grande, su fe tout court, con creatividad dentro de la isla.

La Cuaresma, que antecede a la Pascua, es para la comunidad católica cubana un tiempo de introspección, marcado por la oración, el ayuno –cosa habitual– y la resistencia. Sin embargo, en Cuba, donde la religiosidad popular se mezcla con raíces africanas y la influencia del Caribe, estos cuarenta días adquieren matices únicos de responsabilidad. Los domingos de Cuaresma, son como el resto del año: jornadas de abstinencia, se convierten en espacios para analizar y visualizar una libertad futura. Volver a Dios con pureza.

En los últimos meses, un grupo de jóvenes cubanos autodenominados ‘Fuera de la Caja’ ha comenzado a ganar presencia en diferentes ámbitos sociales dentro y fuera de la isla, empezando porque se declaran de derechas, sin ambages ni tibieza. Este movimiento formaliza una organización estructurada, representa una actitud: la de quienes se atreven a pensar y actuar más allá de los moldes establecidos. Para estos muchachos, supongo, el domingo de Cuaresma es una oportunidad para resignificar su significado de fe y su papel en la sociedad actual.

Los jóvenes de ‘Fuera de la Caja’ proponen encuentros abiertos donde discuten temas sociales, promueven el arte y el pensamiento como medio de expresión espiritual y fomentan el voluntariado comunicativo (no reciben Grants). Sus actividades van desde improvisar un latido de guitarra, hasta discusiones contemporánea con una historia no vivida sino aprendida, también realizan intervenciones con mensajes de esperanza y de revés hacia un cambio radical. Así, la Cuaresma se transforma en un tiempo de creatividad y acción.

Ser joven en Cuba implica desde hace décadas afrontar desafíos económicos, sociales y existenciales. Muchos lograron emigrar en busca de oportunidades, pero otros, como los ‘Fuera de la Caja’, eligen quedarse y transformar la realidad desde dentro.

Los domingos de Cuaresma, y todos los domingos del año, se convierten en ocasiones privilegiadas para que estos jóvenes encuentren sentido, comunidad y motivación para seguir adelante…

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