Relato Mundial

Cuba Nuestra: Crónicas del Asfalto: El Rey de Hialeah que no usa Corona, sino Cresta

Por Cuba Nuestra.

Hialeah no se explica, se vive. Se siente en el aroma del café cubano, en el ritmo del Spanglish y, de manera casi surrealista, en el rítmico caminar de un habitante que no paga renta pero domina las calles: el gallo.

Hace poco, mientras caminaba por el parqueo de un supermercado local, me detuve ante una estampa que parece sacada de una novela de realismo mágico. Entre vehículos modernos, camionetas de servicios y el frenesí de las compras, un ejemplar magnífico se abría paso, con una elegancia que rozaba la insolencia, frente al concurrido Publix. El bello animaly sus congéneres que cacarean no muy lejos, se han convertido así en un atractivo adicional del lugar que suelo visitar, con devoción peregrina, cada vez que vengo a la hispánica ciudad.

Un Linaje de Hierro y Tornasol

No estamos ante un ave común. El ejemplar de la foto es un Gallo Fino, una joya de la genética hispano-cubana. Observen su porte: no hay rastro de la torpeza de las aves de granja. Sus plumas de la golilla caen sobre sus hombros como una capa plateada, mientras que su cola, un abanico de verdes oscuros y reflejos metálicos, delata un linaje de guerreros. Es un atleta del aire y el suelo, diseñado por la historia para la vigilancia y la resistencia…

Pulse aquí para acceder al sitio y terminar de leer el artículo.

 

Compartir

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*