Por The Objective/Redacción ZoePost.
Rocío de Meer (33 años) es, pese a su juventud, una de las representantes de Vox con «las espaldas más anchas». Quizá la conocen por ser la diputada de la sangre en la ceja, cuando la extrema izquierda abertzale le lanzó una piedra en un mitin del partido en Sestao (Vizcaya) -una agresión que Pablo Echenique tildó de «montaje» con «ketchup»-. O quizá la han conocido después de que el candidato de Sumar por Sevilla se negase a mirarla en el debate organizado por Canal Sur.
De estos episodios ha extraído una lección: «En Vox sufrimos un apartheid político espectacular». El último, decíamos, lo sufrió este martes, cuando Francisco Sierra se negó a mirarla mientras esta le recriminaba que desde el Ministerio de Igualdad se hubiese «dilapidado dinero público en hacer estudios sobre la masturbación y el género no binario». «Señor Sierra, lleva todo el debate sin mirarme. ¿Usted no es del partido de las mujeres, el partido feminista? ¿Por qué no me mira a la cara», preguntó De Meer al representante de Sumar, que continuó dándole la espalda.
El candidato de Sumar por Sevilla desprecia a la representante de Vox en el debate andaluz en @canalsur.
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— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) July 12, 2023
Gracias zoe