Por Unai Cano/La Gaceta de la Iberosfera.
El Gobierno italiano de Giorgia Meloni endurece su política migratoria y mantiene abiertas varias batallas dentro de la Unión Europea mientras acelera las expulsiones de inmigrantes en situación irregular. Roma ha comenzado a exhibir públicamente sus operaciones de repatriación y, al mismo tiempo, se niega a recibir a solicitantes de asilo que Alemania pretende devolver a territorio italiano en aplicación del Reglamento de Dublín.
La propia Giorgia Meloni ha difundido imágenes de una de las últimas operaciones, en la que 17 ciudadanos egipcios fueron repatriados desde Italia. Los inmigrantes procedían de los Centros de Permanencia para la Repatriación de Bari, Caltanissetta y Milán y fueron trasladados bajo custodia policial hasta el avión encargado de devolverlos a Egipto. «Continúan las operaciones de expulsión», celebró la primera ministra, que reiteró que su Ejecutivo mantendrá una línea basada en la defensa de las fronteras, la seguridad y el cumplimiento de las normas.
La estrategia migratoria italiana tiene además un segundo frente con Alemania. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ha confirmado que Roma no aceptará el traslado de los primeros tres solicitantes de asilo que Berlín pretendía devolver a Italia el 19 de agosto. Se trata de personas que llegaron inicialmente a territorio italiano antes de desplazarse posteriormente hasta Alemania y cuya responsabilidad, según las reglas de Dublín, correspondería al país de primera entrada.
El Ejecutivo de Meloni sostiene que no readmitirá a los denominados dublinantes llegados antes del 12 de junio, fecha de entrada en vigor del nuevo Pacto europeo sobre Migración y Asilo. Piantedosi ya ha comunicado esta posición a su homólogo alemán y pretende plantear el enfrentamiento ante la Comisión Europea. Italia argumenta además que las ONG extranjeras continúan desembarcando miles de inmigrantes en sus costas y cifra en alrededor de 2.000 las personas trasladadas este año por organizaciones alemanas, unas 500 desde el 12 de junio.
Berlín mantiene una interpretación diferente. El Gobierno alemán considera que las normas anteriores continúan siendo aplicables a los expedientes abiertos antes de la entrada en vigor del nuevo sistema y defiende que determinados acuerdos bilaterales permiten efectuar los traslados a Italia independientemente de cuándo llegaran inicialmente los solicitantes de asilo…
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