Relato Social

Desde el frío del norte, noticias que importan

Por Carlos Manuel Estefanía.

Querido lector (o lectora)

Espero que esta carta te encuentre bien. Te escribo, como siempre, desde Botkyrka, disfrutando de esa imagen contrastante de día soleado y suelo nevado, una belleza que nunca cansa, sobre todo cuando vives fuera de la ciudad. Sin embargo, una vez que apartas tu morada de la naturaleza y te informas, por los medios, de lo que pasa en la sociedad, la paz se te acaba. En esta primera semana de febrero se ha condensado, como en pocas ocasiones, esa mezcla tan nórdica de sobresaltos, rutina cívica y pequeñas noticias que, aunque no hagan titulares internacionales, dicen mucho sobre la salud —y las tensiones— de una sociedad tan diferente como esta, a la que nos vio nacer. Aunque he de reconocer que en todas partes cuecen habas, como verás más adelante.

La semana arrancó con un episodio inquietante. En la madrugada del domingo 1 de febrero, alrededor de las seis, el párroco Zdzislaw Lepper, de la iglesia católica de Fittja, se despertó al descubrir a un hombre enmascarado intentando prender fuego a la puerta del templo. Por fortuna, el sacerdote reaccionó con rapidez, golpeó la puerta y logró ahuyentar al atacante. El fuego apenas causó daños materiales. No hubo heridos, pero sí una sensación amarga: los lugares de fe tampoco están exentos de la violencia absurda de nuestro tiempo.

Esa misma noche, en Tumba (ese raro nombre de la capital del municipio), la tranquilidad volvió a romperse cuando un conductor de 35 años, presuntamente bajo los efectos de drogas, zigzagueó por las calles hasta estrellarse contra un montón de nieve. Nadie resultó gravemente herido, pero el incidente volvió a poner sobre la mesa un problema recurrente.

El lunes 3 de febrero tampoco fue un día tranquilo para los servicios de emergencia. De madrugada, un incendio en una pila de escombros en la entrada de un edificio en Alby llenó de humo la escalera del inmueble. Horas después, cerca de la medianoche, una persecución policial en Gröndalsvägen terminó con la detención de tres jóvenes de poco más de veinte años, vinculados a delitos de narcóticos.

En el plano político local, el miércoles 4 se celebró el primer consejo municipal del año. Fue una sesión tensa. Los Demócratas de Suecia (SD), partido nacionalista, se opusieron abiertamente a la transformación de Tullinge centrum y pidieron frenar la venta de Hågelby Hage, un proyecto urbanístico y de desarrollo en el municipio, alegando que su futuro centro logístico podría colapsar el tráfico de la zona. Debate democrático, con voces duras y posiciones encontradas: exactamente como debe ser, aunque a veces incomode. Nada que ver con nuestros adormecidos poderes populares municipales.

Pero no todo han sido preocupaciones. También hubo noticias que reconcilian con la idea de comunidad. Jorma Vapaavuori, vecino de 72 años en Norsborg, que llevaba semanas sintiéndose —según sus propias palabras— «como en una cárcel» porque el ascensor de su edificio no funcionaba, recuperó finalmente su libertad de movimiento el pasado 29 de enero, cuando llegaron los repuestos. El detalle tuvo eco en la prensa local: imagínate a un diario cubano dando cuenta de este tipo de problema en Cuba; no le alcanzaría ni el formato de la guía telefónica de la abuela para dar cuenta de tanto desastre, generalmente sin la solución que al final recibió el viejo Vapaavuori.

En lo deportivo, todo el municipio celebra además el éxito de Adrian Lahdo, joven talento de Norsborg, transferido por el Hammarby IF al club italiano Como por la cifra récord de 130 millones de coronas. Historias así importan: recuerdan que el origen no determina el destino.

El sábado 7 de febrero fue especialmente activo. Tuvimos la presencia del primer ministro Ulf Kristersson, quien visitó la zona recreativa de Lida, donde compartió café con niños y familias para subrayar la importancia de las actividades al aire libre en la escuela. Parece que vino, como dicen en Cuba, a darse un baño de pueblo, un pueblo que, en este caso, está conformado por muchos extranjeros, cuyos hijos están siendo deportados de manera desproporcionada desde hace un tiempo.

En el orden religioso, destaca la prensa local que en una iglesia pentecostal se celebraba la conferencia ecuménica «Guds rike i orten» (El Reino de Dios en el suburbio), centrada en el papel de las iglesias en barrios golpeados por la violencia de bandas. No soy miembro de ninguna cofradía, pero respeto y apruebo este tipo de evento, comprendiendo que es en la religión donde encuentra su menor sustento la moral del ciudadano.

Ese mismo día hubo balonmano en Botkyrkahallen, jornada de puertas abiertas en la granja Hågelby 4H, y la exposición artística «Husera» (palabra que quiere decir algo así como alojarse u ocupar una casa) en Fittjaköket (la cocina de Fittja). Es un proyecto de exposición y espacio de trabajo colectivo cuyo título completo es «Husera – Omtänkande i samlingar» (Husera – Repensando las colecciones). La iniciativa artística explora las colecciones de arte (específicamente gráficos) para cuestionar cómo funcionan como espacios de memoria, historias y conflictos, en lugar de solo mostrar piezas «obvias». El proyecto está dirigido por Grafikens Hus (Casa Gráfica) en colaboración con Mehregan Meysami, Sissela Nordling Blanco y el grupo Fittja Syjunta. Su propósito es crear un lugar donde las conversaciones y la incertidumbre tengan espacio, enfocándose en lo invisible, lo «olvidado» y lo violento en las colecciones de arte.

Antes de pasar al resto del país, déjame resumirte algunos anuncios clave de la semana:

  • Elecciones 2026: se buscan 550 funcionarios electorales.
  • Juventud: la gestión de 12 centros juveniles saldrá a licitación esta primavera, con vistas a mejorar el servicio en 2027.
  • Empleo joven: ya están abiertas 1.300 plazas de prácticas de verano para nacidos entre 2008 y 2010.
  • Salud y diálogo: las pruebas PSA se amplían a hombres de 56 años y el diálogo ciudadano en Alby comienza el 23 de febrero. La prueba del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés) es un análisis de sangre que mide los niveles de una proteína producida por la glándula prostática.
  • Cultura: el festival de circo CirkusMania traerá «Cirqus Hialøs» a los locales de Subtopia; será los días 8 y 11 del mes corriente. Subtopia, situado en el área de Alby/Fittja en el municipio de Botkyrka (al sur de Estocolmo), es una edificación de naves dedicadas a industrias artísticas, culturales y sociales. Alberga a unas 80 organizaciones, incluyendo artistas, compañías de circo y productores de cine, funcionando como un centro de incubación, residencias de circo y alquiler de espacios para eventos. Por su parte, «Cirqus Hialøs» es una producción de circo contemporáneo enérgico y épico que fusiona la música folclórica tradicional escandinava (específicamente de Skåne, Suecia) con acrobacias modernas, creando un espectáculo descrito como una fiesta caótica y alegre.

Como ves, Botkyrka nunca se queda quieta.

Ahora, permíteme ampliar el foco al país en el que vivo desde hace casi 33 años; es decir, un poco más de la mitad de mi vida: Suecia, con Estocolmo como epicentro emocional.

Esta primera semana de febrero ha sido gélida. Hemos vivido auténticos «isdygn», días nacionales de hielo, con temperaturas que no superaron los cero grados y una sensación térmica de hasta –15 °C en la capital.

A pesar del frío, el país no se detiene. En materia de defensa, Suecia sigue afianzando su rol en la OTAN. Junto con Dinamarca, se anunció la compra de sistemas antiaéreos Tridon Mk 2 que serán donados a Ucrania. Además, nuestra Fuerza Aérea inició oficialmente su misión de vigilancia en Islandia con seis aviones JAS 39 Gripen.

Al mismo tiempo, el gobierno destinó fondos para apoyar la libertad de expresión en Irán y reforzar el sistema migratorio ucraniano. No todo fue noticia positiva: el viernes las banderas ondearon a media asta tras la muerte de un oficial sueco en un accidente de entrenamiento en Austria.

En Estocolmo se respira cierto alivio, aunque con cautela. La policía informó de solo tres tiroteos en enero, frente a los catorce del mismo mes del año pasado. Sin embargo, la justicia tuvo que actuar con firmeza: se dictaron condenas por abusos sexuales a menores y se presentaron cargos por amenazas graves contra ministros, tras aquellas protestas con muñecos ensangrentados que tanto estremecieron al país.

Ayer, 6 de febrero, celebramos el Día Nacional de los Sami (los pueblos originarios del norte del país), una fecha que reabre viejas heridas. Muchos Sami denuncian que el Estado solo reconoció históricamente a los pastores de renos, marginando a los llamados Sami del bosque y provocando una pérdida cultural que algunos no dudan en calificar de genocidio. Volviendo a mi municipio, la última vez que entré en la biblioteca cercana vi una muestra dedicada a esa etnia, compuesta por libros, revistas y otros materiales sobre la misma. Uno de ellos es la película que tomé prestada para ver este fin de semana: Sameblod (Sangre de Sami), de Amanda Kernell (Umeå, 1986). Es una directora y guionista sueca de origen, de madre sueca y padre de origen sami; si me parece buena o, al menos, interesante, la reseñaré para ti.

En ese mismo eje identitario, el gobierno ajustó el nuevo examen de ciudadanía, que comenzará en 2026 con pruebas de conocimientos sociales y continuará en 2027 con exámenes de idioma. Hubo, eso sí, una pequeña victoria humanitaria: el niño Raif, con autismo, que iba a ser deportado solo a Bosnia, recibió finalmente un permiso de residencia temporal.

En lo económico, las señales son alentadoras. La inflación subyacente cayó al 1,7%, y los analistas ven cercana una bajada de los tipos de interés. Mientras los mercados estadounidenses tiemblan por la volatilidad de la IA, la bolsa sueca se percibe como un refugio estable. Además, desde enero, el beneficio VAB se amplió para que los padres puedan asistir a reuniones escolares o evaluaciones sociales sin perder ingresos.

No quiero despedirme sin compartirte algunas anécdotas reveladoras. El mundo cultural está indignado porque la policía interrumpió un concierto de rock en el bar Lite bättre por falta de permisos; un exceso de celo burocrático criticado incluso por la oposición.

Por otro lado, Suecia parece haber descubierto una fiebre colectiva por correr: 10,000 entradas se vendieron en una hora para la carrera que inaugurará los túneles de la nueva E4, una de las principales carreteras de Suecia. Abarca una distancia considerable, comenzando en Estocolmo. Es una vía clave para el Maratón de Estocolmo (Stockholm Marathon), que se celebra anualmente y atrae a corredores de todo el mundo. El recorrido de este maratón destaca por su belleza, ya que pasa por varios puntos emblemáticos de la ciudad y sus alrededores, incluyendo islas y parques. Una vez estuve a punto de participar con mi trabajo, pero por no sé qué fallo del registro la cosa no se dio, y creo que me salvé, porque es un evento para el que había que estar entrenado, y como yo no lo estaba…

Y para los amantes de la historia, ya se ha estrenado Den svenska länkenn (El enlace sueco), una película sobre cómo unos diplomáticos suecos engañaron a los nazis para salvar judíos y sus luchas contra la indiferencia oficial sueca hacia los hebreos que escapaban del genocidio. Este tipo de historia es muy importante para borrar la imagen de colaboracionismo con el régimen nazi, lastre moral dejado por la permisiva neutralidad del país escandinavo durante la segunda guerra mundial.

El primer ministro Kristersson, ese del que te dije que se anduvo por mi «barrio», cerró la semana con una advertencia de vigilancia. Teme que la inteligencia artificial y la desinformación rusa intenten fracturar la democracia sueca de cara a las elecciones.

Y créeme, querido lector, quien ha vivido bajo una dictadura sabe que la democracia no se pierde de golpe: se erosiona, se descuida, se da por sentada. Lo peor es que nunca se sabe de dónde viene el peligro, si desde afuera o desde adentro, y cuando se sabe, suele ser ya tarde. «Cubita, la que todavía llaman Bella», es el mejor ejemplo.

Entre el frío y la geopolítica, aquí nunca hay lugar para el aburrimiento.

Un fuerte abrazo desde el norte,

Tu corresponsal en Suecia.

Carlos Manuel Estefanía.

Botkyrka 7 de febrero de 2026.

 

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