Por Carlos Cabrera.
Una delegación cubana, encabezada por el general Alejandro Castro Espín está en México, negociando con un alto cargo de la CIA una posible salida negociada a la crisis bilateral e intentando desbloquear 133 millones de dólares de una cuenta bancaria para comprar combustible, reveló una fuente próxima al gobierno de Claudia Sheinbaum, que exigió el anonimato.
Hasta el momento, La Habana y Washington mantienen silencio sobre las conversaciones, que comenzaron el miércoles y que proseguirán este viernes, tras la orden ejecutiva de Trump decretando, a partir de hoy, sanciones arancelarias contra posibles suministradores energéticos y estrechando su presión sobre Cuba, que ha dado una respuesta retórica y medida a la represalia estadounidense.
En una parte de las conversaciones, participa el presidente de una entidad bancaria, depositaria de 133 millones de dólares estadounidense de una sociedad anónima, integrada por cubanoamericanos que gestionan remesas de la emigración cubana hacia la isla.
«Están hablando de todo», aseguró la fuente azteca, que dijo desconocer contenidos concretos de las pláticas, pero subrayó que «México no dará su visto bueno al desbloqueo de la cuenta bancaria, si no cuenta con la aprobación de Estados Unidos» y que los cubanos «desean emplear ese dinero para comprar combustibles».
La liberación “incondicional” de presos políticos -unos 800 actualmente- en cárceles cubanas, el embargo económico de Estados Unidos y sus posibles compensaciones y resarcimiento, la presencia en Cuba de representantes de Hezbolá y Hamás, calificados de terroristas por Washington y prófugos de la justicia estadounidense suelen ser los puntos habituales en la agenda bilateral, que también revisa el programa de deportaciones, acrecentado en la era Trump.
Una fuente del gobierno cubano se refirió al viaje de Castro Espín a México como “una misión que obedece a la gravedad de nuestra situación, pero también a nuestro interés en promover vínculos bilaterales respetuosos» y se mostró convencida de que es un movimiento «aprobado por Raúl», porque otro de los viajeros a México es «un compañero muy querido por el general de ejército».
En los últimos años, las relaciones entre Raúl Castro y su único hijo varón no han sido las mejores, reconoció el diplomático, que atribuyó la «prudencia de Alejandro» en no vestirse de militar con los grados de general para «no reabrir viejas heridas», en alusión a la política de cuadros que aplicó el entonces jefe de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional (CODESEN), bautizada como «los federales», por sus detractores.
Un diplomático veterano, pero aún en activo, también confirmó el viaje del general Castro Espín a México, pero sin precisar detalles sobre su misión ni el posible papel de México como intermediario, como ya ocurrió durante la administración Reagan, cuando Carlos Rafael Rodríguez y Alexander Haig sostuvieron una reunión secreta, el 23 de noviembre de 1981, en la casa del entonces canciller mexicano Jorge Castañeda.
«Ahora hay mucho ruido bilateral, como casi siempre, pero Cuba y Estados Unidos nunca han dejado de conversar, con mayor o menor intensidad o cercanía», puntualizó.
En cambio, un ex alto funcionario cubano, ahora emigrado y que no estaba al tanto del desplazamiento a México, puso en duda el papel de Castro Espín, recordó la «dureza de su truene por errores graves» y subrayó que «Alejandro y su sobrino Raúl Guillermo están descartados» en una Cuba democrática.
Recientemente, el presidente Miguel Díaz-Canel negó negociaciones con Estados Unidos, salvo contactos para ajustar «detalles técnicos migratorios».
Esta misma semana, el invitado principal a una recepción en la residencia del Encargado de Negocios de Estados Unidos en Cuba fue Rob Allison, coordinador de los asuntos de la isla en el Departamento de Estado, pero no han trascendido contactos bilaterales.
El entonces coronel Alejandro Castro Espín fue el principal negociador cubano con la administración Obama, entre 2013 y 2014, en sedes discretas y en las que estuvo acompañado por Josefina Vidal, que no ha viajado esta vez a México. Cuba y estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas el 17 de diciembre de 2014, pero actualmente están rebajadas a nivel de Encargado de negocios.
Desde 1994, militares cubanos y estadounidenses mantienen una ronda de encuentros mensuales, alternando las sedes en la Base Naval de Guantánamo y en la Brigada de la Frontera, pero sus contenidos nunca han sido revelados, salvo principios generales en torno a cooperación bilateral ante desastres naturales y auxilio naufragios.
La presidente Claudia Sheinbaum aseguró hace dos días que México suministraba petróleo a Cuba en dos modalidades, donación humanitaria y ventas de Pemex a empresas cubanas, pero sin cuantificar cada entrega; a raíz de la decisión de la principal empresa petrolera mexicana de «desprogramar» un envío de combustible a Cuba.
En el segundo semestre de 2025, México redujo de tres mil millones de dólares a poco más de 70 millones los suministros de petróleo a Cuba, según el portal Mexicanos contra la corrupción y la impunidad.
La sequía petrolera se ha recrudecido en Cuba, con apagones de muchas horas en toda la isla, una reducción brusca del transporte público y largas colas en las gasolineras que venden gasolina y diésel en dólares estadounidenses, tras la decisión del gobierno de suspender la venta de combustibles en pesos cubanos.















