Por Fernando S. Monreal/El Economista.
La independencia de la Reserva Federal es, sin duda, uno de los factores que más de cerca vigila el mercado. Y, sobre todo, que más nerviosismo desata. Para muestra un botón. La acusación penal que pesa sobre el presidente de la entidad financiera, Jerome Powell, por las obras de renovación de la sede del banco y, en última instancia, sus declaraciones de este fin de semana para defenderse asegurando que la investigación es consecuencia de las políticas de tipos de interés que ha venido acometiendo en los últimos tiempos, ha empezado a dejar signos de intranquilidad en el mercado.
Los futuros del S&P 500 han llegado a caer hasta un 0,6 % después de que Powell afirmara que la Fed había recibido una citación del gran jurado del Departamento de Justicia amenazando con una acusación penal por las renovaciones de su sede. Y el dólar también cotiza a la baja.
En el mercado de materias primas, oro y plata cotizan con ascensos que superan el 6% en el caso del metal blanco y rozan el 3% en el dorado. «Consideramos que una mayor interferencia con la Fed será un factor clave para el alza de los metales preciosos en 2026. Si bien se prevé que la plata reaccione con mayor sensibilidad a estas preocupaciones, seguimos creyendo que su rendimiento superior al del oro se ha vuelto excesivo», explica Carsten Menke, director de Investigación Next Generation de Julius Baer…
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