Por Francisco Poleo en X.
Delcy Rodríguez y el núcleo duro de la cúpula del régimen están negociando con Estados Unidos en estos momentos. No se trata de un cambio repentino. Es el resultado de una conclusión a la que se llegó en Washington durante meses: Estados Unidos no cree que María Corina Machado y la oposición tengan la capacidad operativa para tomar el poder en Venezuela porque no controlan ni fracturan significativamente a las fuerzas armadas. Si la tuvieran, el poder habría cambiado inmediatamente después de las elecciones presidenciales de 2024. No fue así.
Durante un largo período, funcionarios estadounidenses, incluido Marco Rubio, mantuvieron una comunicación constante con Machado y su equipo. Se les pidió repetidamente pruebas de un plan concreto, no solo para obtener el poder simbólicamente, sino para mantenerlo en la práctica: cadena de mando, alineamiento militar, control institucional y gobernanza inmediata. Las respuestas fueron consistentemente evasivas, justificadas por preocupaciones de seguridad, pero nunca fundamentadas. En ese momento, desde la perspectiva del gobierno estadounidense, la oposición dejó de parecer un mecanismo de transición viable y comenzó a verse como una apuesta política sin un brazo ejecutor.
El plan ahora sobre la mesa es que Delcy Rodríguez estabilice el país con el respaldo de Estados Unidos y luego convoque elecciones generales. Esto no se presenta como un respaldo al régimen, sino como una estrategia de contención y transición. Washington es explícito en una cosa: no se trata de una alianza entre iguales. Estados Unidos dirige el proceso, Rubio gestiona las líneas y la influencia es totalmente asimétrica. Delcy es el instrumento, no el centro de gravedad.
Los funcionarios estadounidenses también consideran que la dura retórica pública de Delcy hoy estaba dirigida hacia adentro, a la base chavista, no hacia afuera. Ese mensaje se entiende como una señal interna. Sin embargo, por el momento, las negociaciones con Estados Unidos continúan.
Delcy Rodríguez and the core of the regime’s leadership are negotiating with the United States as we speak. This is not a sudden pivot. It is the result of a conclusion reached in Washington over months: the U.S. does not believe that María Corina Machado and the opposition have…
— Francisco Poleo (@FranciscoPoleoR) January 4, 2026















